Los padres, en primera instancia y, posteriormente, cada uno hemos de tener claro que nuestra formación empieza en la guardería o en primaria y ha de ser permanente hasta el fin de nuestros días.
No sabemos que nos deparará el futuro en cada momento y por ello hay que estar preparados.
Tanto si nos toca ser empresario como trabajador asalariado, hemos de estar en permanente evolución, aprendiendo, renovándonos, que cada vez sea mayor nuestra amplitud de miras.
Siempre lo he dicho: esta vida es un teatro, un gran escenario y cada uno de nosotros somos actores en esa gran comedia de la vida y, por ello, nuestros papeles, los que en cada momento tengamos que desempeñar hemos de procurar que sean perfectos, intentar que sean los mejores, sea cual fuere.
No entiendo como hay tantas personas que, trabajando, se conforman con lo que tienen, sin preocuparse de mejorar su formación y poniendo como escusa "para lo que hago"... "para las posibilidades que tengo".... "como está la situación, bien está con lo que tengo".... sencillamente inadmisible, pues el propio trabajo que se lleve a cabo es mejorable, las relaciones humanas son mejorables y las perspectivas siempre son mayores, especialmente si nos vemos abocados a una situación de desempleo como tantos otros.
Los empresarios, no se pueden conformar con sus conocimientos para dirigir su empresa, su departamento, sin más miras que el día a día... es primordial estar "a la última", en finanzas, en dirección, en recursos humanos, en relaciones humanas, siempre se obtendrá mucho más rédito que conformarse con lo que hay, eludiendo mejorar su obligación creativa, productora de riqueza... de bienes y/o servicios.
Pero lo que realmente es inadmisible es la cantidad de personas desempleadas que, en primer lugar se conforman con la prestación que perciben y cuando se les acaba salen al mercado con el mismo currículum que cuando entraron en esa situación. Debería ser obligatorio para el personal desempleado, esté o no percibiendo prestación, su formación: idiomas, informática, permiso/s de conducir, aprender otras tareas diferentes a las que se han desempeñado y nos han llevado a esa situación o mejorar las que se tienen. Debería ser obligatorio presentar dos currículum, uno el que se tenía antes de llegar a esa situación de desempleo y otro actual en el que se pudiese apreciar su evolución formativa. Yo empresario, me pensaría muy mucho contratar a una persona estancada en el tiempo, sin miras de futuro, sin deseos de aprender, de investigar, de mejorar su desarrollo humano y personal, ni de innovarse a si mismo, pues pensaría que si el candidato al puesto de trabajo no tiene esa amplitud de miras para sí mismo, poco o nada puede aportar a mi empresa.
El empresario que prefiere trabajadores sin formación a cambio de menor salario comente un tremendo error, su empresa se resentirá con el tiempo esa carencia de conocimientos en el personal que en ella trabaja.