Hace algún tiempo que no comparto reflexión alguna, tal vez por el hastío que me produce las numerosas situaciones que a nivel nacional e internacional están sucediendo y la impotencia que siento ante las mismas.
Hoy quiero compartir dos reflexiones: una sobre Cataluña y otra sobre el drama de los refugiados (que no emigrantes).
Han tocado arrebato. Antiguamente en las poblaciones pequeñas, sobre todo, se hacía sonar las campanas de la iglesia para avisar a la población y convocarla porque algo grave estaba sucediendo y efectivamente, algo grave, muy grave está sucediendo pero yo creo que no es el hecho de las próximas elecciones y la posibilidad que la lista de los separatistas/independentistas sea la más votada, no... lo más grave es la movida que se está produciendo en la campaña electoral produciendo una enorme satisfacción al Artur Mas y sus seguidores, que están disfrutando con los comentarios de lideres internacionales (el último ha sido Obama) y, evidentemente, por los líderes políticos que no se les cae la cara de vergüenza por haberse puesto de acuerdo en esta campaña y no antes, mucho antes para pararle los pies a estos individuos, por no llamarles en otros términos utilizando una gran cantidad de sinónimos. Se ha improvisado hasta con los líderes: el PP lo nombre hace un par de meses y el PSOE nombra al que sistemáticamente ha sido el 2º/3º en las listas.
En 1235 Cataluña no existía, pero si los Reinos de Aragón, Valencia y Mallorca. Cataluña siempre ha estado anexionada a otros territorios, en la órbita de Aragón, con Alfonso II, a través del matrimonio de Petronila y Ramón Berenguer IV (1150).
El pasado día 13 de septiembre en curso, ABC publico un magnifico artículo con el nombre de
Ya veremos en queda todo esto, pero de momento en una enorme separación entre los catalanes y una tremenda deuda acumulada, además de los casos de corrupción que van apareciendo.
Respecto a la segunda reflexión que quiero compartir es el tema de los refugiados con los que tenemos una responsabilidad, no ya moral, si no legal de acogerlos, darles cobijo y ayudarles a rehacer sus vidas.
Pero lo que está claro es que las puertas no pueden estar abiertas y aunque el tratado de Unión Europea contemple "la libre circulación de personas" no quiere decir que no exista control alguno y por ello las fronteras deben ejercer ese control cuantos pretendan entrar en algún país de la Unión Europea que deberán exhibir su documentación acreditativa, solicitar asilo en el país que los llegados crean más conveniente y resolver a la mayor celeridad esas peticiones de asilo, pero mientras tanto hay que habilitar zonas para estos peticionarios de asilo político, no emigrantes (repito) para que estén y sean tratados como personas.
Otro caso muy distinto es el de la ingente cantidad de emigrantes que quieren, que están entrando en Europa utilizando distintos medios de transporte (todos infrahumanos) y dejando sus vidas en el intento. Está claro que en este caso existe una responsabilidad moral muy difícil de llevar a cabo, especialmente en España con el tasa de paro que soportamos, con la cifra en términos absolutos de familias enteras sin trabajo ... Grecia e Italia son otro ejemplo.
Siempre he pensado que una solución para reducir/eliminar la emigración sería proporcionar/invertir en los países de origen de estos emigrantes dándoles la oportunidad de vivir en sus pueblos mejor de lo que esperan vivir a los países donde emigran. Pero también se da el contrasentido de encontrarse con que no es esto lo que quieren, rechazando la ayuda/inversión que se podría llegar hacer.
Reflexiones complicadas las que hoy comparto, ya lo sé ...
El pasado día 13 de septiembre en curso, ABC publico un magnifico artículo con el nombre de
(Invito al que quiera leerlo visite el enlace que figura al pinchar en el título) en el que relata que "el 17 de enero de 1641 Pau Claris, clérigo que domina la Generalidad, proclama por primera vez y última la independencia catalana. El 23 de enero, instigado por Richelieu, entregará la soberanía a Luis XIII de Francia. La independencia no llegó a durar una semana. Cataluña estará vinculada al Reino de Francia desde 1641 hasta el Tratado de los Pirineos, en 1659". Han habido otros intentos, pero han sido eso, solo intentos.
Sin remontarnos tan lejos se le dio carpetazo al affaire Banca Catalana, siendo Presidente del Gobierno de España Don Felipe González. La familia Pujol los responsables de la caída de este banco y por ende de que sus acciones cotizasen a nada, produciendo grandes pérdidas económicas a sus propietarios, pero he aquí el Jordi Pujol que ha estado (según él mismo ha confesado) engañando a catalanes en particular y españoles en general, llega a un acuerdo con el Sr. González para que compensara a su familia de las pérdidas sufridas y fijaron una indemnización de 1.000 MM de pesetas. Y desde Felipe González a nuestros días han exprimido al Estado Español, a todos los españolas a cambio de votos cuando era necesario su apoyo, claro que lo de Rodríguez Zapatero, prefiero no entrar en calificativos por ser ya historia muy reciente y conocida por todos y sólo no reconocido que ha sido el peor Presidente que ha tenido España por sus cercanos allegados.Ya veremos en queda todo esto, pero de momento en una enorme separación entre los catalanes y una tremenda deuda acumulada, además de los casos de corrupción que van apareciendo.
Respecto a la segunda reflexión que quiero compartir es el tema de los refugiados con los que tenemos una responsabilidad, no ya moral, si no legal de acogerlos, darles cobijo y ayudarles a rehacer sus vidas.
Pero lo que está claro es que las puertas no pueden estar abiertas y aunque el tratado de Unión Europea contemple "la libre circulación de personas" no quiere decir que no exista control alguno y por ello las fronteras deben ejercer ese control cuantos pretendan entrar en algún país de la Unión Europea que deberán exhibir su documentación acreditativa, solicitar asilo en el país que los llegados crean más conveniente y resolver a la mayor celeridad esas peticiones de asilo, pero mientras tanto hay que habilitar zonas para estos peticionarios de asilo político, no emigrantes (repito) para que estén y sean tratados como personas.
Otro caso muy distinto es el de la ingente cantidad de emigrantes que quieren, que están entrando en Europa utilizando distintos medios de transporte (todos infrahumanos) y dejando sus vidas en el intento. Está claro que en este caso existe una responsabilidad moral muy difícil de llevar a cabo, especialmente en España con el tasa de paro que soportamos, con la cifra en términos absolutos de familias enteras sin trabajo ... Grecia e Italia son otro ejemplo.
Siempre he pensado que una solución para reducir/eliminar la emigración sería proporcionar/invertir en los países de origen de estos emigrantes dándoles la oportunidad de vivir en sus pueblos mejor de lo que esperan vivir a los países donde emigran. Pero también se da el contrasentido de encontrarse con que no es esto lo que quieren, rechazando la ayuda/inversión que se podría llegar hacer.
Reflexiones complicadas las que hoy comparto, ya lo sé ...