miércoles, 19 de diciembre de 2012

Pequeño comercio

Soy un entusiasta del pequeño comercio, de la tienda de barrio, de su familiaridad... de hecho mis padres tuvieron un tienda, en el pueble donde nací, de alimentación y de casi todo; podría decir que me criado detrás de un mostrador.
Recuerdo cuando de pequeño me traía mi abuela paterna a Murcia, en la "alsina" (así se llamaba el autobús), cargado de gente, parecido pero con bastante menos personas, por supuesto, a los que se ven de la India. Visitamos las tiendas de telas de la calle Platería, con tanta tradición y conocidas por todos pero que hoy la mayoría están cerradas. Fuimos evolucionando y la capital se fue construyendo y nuevos comercios surgieron, de los mismos, de sus herederos o nuevos, alguno de ellos tan conocido que hasta hicieron una película donde se veía su interior y el jefe... hoy también ha desaparecido.
Después vinieron los grandes, la gran superficie... etc... y el pequeño comercio (la tienda de barrio) es cada vez menor y, cómo no, surgieron las disputas, las protestas por las autorizaciones de nuevas aperturas "grandes", sobre no cerrar a mediodía, la extensión horaria, también apertura de algunos festivos... y hoy este colectivo se siente desfavorecido y discriminado.
Ha sido necesario este preámbulo para sentar unas bases y sobre todo mis sentimientos acerca de éste tipo de comercio, pero una vez dicho esto hago las siguientes reflexiones:
Yo creo los comerciantes de este tipo de comercios no son conscientes de lo que tienen y posiblemente no se adaptan al cambio. Con la desaparición de aquellos establecimientos tradicionales que he mencionado que abrían y no sabían cuando cerrar... hasta que quedase publico.... parece que también ha desaparecido la casta de colectivo. 
Hace unos días dando un paseo por la Gran Vía con mi esposa me produjo mucha tristeza y rabia ver la mayoria de establecimientos sin publico alguno; en algunos pude comprobar que la entrada (de una sóla puerta) estaba taponada por el/la dependiente/a fumando un cigarrillo y una cara... daba la impresión que si haces el amago de entrar te muerden... no, no esto favorece la venta y, atención, no estoy culpando a los dependientes, ni mucho menos, soy conocedor de algunos casos en lo del escaso sueldo que tienen, que no siempre se refleja en la nómina el 100% ... es decir falta de motivación y ésta tiene que partir del "jefe" en primer lugar... estando a pié de obra, al frente y dando ejemplo con nuevas ideas y combatiendo a los grandes con la mejor herramienta que tienen:o debieran tener: cercanía, simpatía, familiaridad exclusividad (en algunos casos)...
Hace poco comenté que una economía basada en la permanente subvención, bonificación, diferenciación positiva... está condenada al fracaso y así nos va.
Hace falta trabajar más, estar a la altura de las circunstancias, adaptarse a los nuevos horarios, fijarse en la cantidad de comercios que han cerrado y analizar el porqué y tambíén preguntarse por qué una gran mayoría de franquicias de pequeños establecimientos tienen público, se renuevan, están "abiertos"....y obrar en consecuencia.
No quiero ni ofender ni herir sensibilidad alguna, pero con todo mi  respeto hago hincapié en que es inadmisible que cada vez cierren más empresas de este tipo (que es de las hoy me ocupo) por una mala, a mi juicio, gestión empresarial.
Muchas gracias

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